El término municipal de Jimera de Líbar se encuentra ubicado en uno de los más hermosos valles de la geografía malagueña, el Valle del Guadiaro, en pleno corazón de la Serranía de Ronda, quedando parte de él dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema.
Esta situada en el Parque natural Sierra de Grazalema, a 10 minutos de la famosa Cueva de la Pileta, cerca a la Cueva del Gato y a escasos 23 km de Ronda.
La casa tiene un enclave estupendo, porque se sitúa entre tres Parques Naturales, como son, el de los Alcornocales, el de la Sierra de las Nieves y el de la Sierra de Grazalema.
Además está rodeada de sierras calizas, de montes de quejigos y encinas y a medio camino entre el Rio Guadiaro y el Rio Genal, situada en un punto estratégico como es la carretera que une los dos valles.
En la margen izquierda del río Guadiaro, frente a la Sierra de Líbar, en plena Serranía de Ronda se encuentra Jimera de Líbar. Puede presumir de un gran patrimonio ecológico, ya que se encuentra en las proximidades de la gran reserva de Los Alcornocales. Entre los símbolos de Jimera, destaca el pico Martín Gil, que son casi 1.400 metros de altitud, es la principal cumbre de la Sierra de Líbar que se divisa frente a este pueblo.
La mayor parte de sus tierras, que se extienden por las dos vertientes del valle del Guadiaro presentan un paisaje muy accidentado, de cerros cubiertos de encinas, alcornoques y matorral que trepan por los blancos roquedales de la sierra. El resto del municipio, entre el cauce del río y el pueblo, está formado por una franja de terrenos más suaves cubiertos de olivos, cereal y algunos pequeños regadíos de ribera.
Las fiestas mayores en honor de la patrona la Virgen de la Salud tienen lugar el segundo fin de semana de agosto, mientras que a final de mayo se celebra una romería en la barriada de la Estación.
Semana Cultural: Julio
Belén viviente: Diciembre
Los arroyos con su vegetación característica como "Adelfas, Tarajes, Mimbreras, Olmos etc...
El río con su frondoso bosque de galería formado por "Fresnos, Chopos, Sauces, y Eucaliptos, que se mezclan con la vegetación autóctona. La Dehesa con Alcornoques, Encinas y Quejigos con su matorral asociado de Jaras, Ardiviejas, Aulagas y Matagallos. A lo largo de setos y linderos se encuentran Coscojas, Lentiscos, Cornicabras, Majuelos... así como el Palmito, planta que antiguamente se exportaba desde Jimera de Líbar.
Hay algunas plantas que no pasarán desapercibidas por su aroma, como el Poleo, el Mastrazo, el Almoradux, el Cantueso etc... Otras en cambio, será el tacto el que las reconocerá y no se olvidarán fácilmente como la Zarzamora, el Rosal silvestre, la Zarzaparrilla o los Gérgenes entre otras.
Si vamos en silencio, tendremos la posibilidad de observar y poder escuchar sonidos que de otra forma pasarían desapercibidos. Tenemos que resaltar la presencia de numerosas aves. Junto a arroyos y zonas de cultivo podemos encontrarnos con Mirlos, Oropéndolas, Estorninos, y una gran variedad de aves insectívoros como Petirrojos, Lavanderas, Currucas y Ruiseñores.
Sobrevolando estas zonas abundan una de las aves más coloreadas de Europa, el Abejaruco, que suele formar colonias numerosas. También las rapaces, pueden observarse volando en busca de alguna presa. Las más frecuentes son el Cernícalo vulgar, el Ratonero común, el Azor, el Buitre leonado etc... Y de los mamíferos cabe destacar la presencia del Meloncillo, la Jineta, el Tejón y el Zorro entre otros....