Los datos prehistóricos son escasos, pero dada la proximidad de la Cueva de la Pileta, es seguro que este fértil valle fue habitado por el hombre del neolítico.

También los romanos poblaron estas tierras, estando cruzada por una calzada romana que unía el Campo de Gibraltar con la ciudad de Acinipo.

Fue a la llegada de los árabes, cuando Jimera de Libar fué conocida como INZ ALMARAZ, que significa fortaleza o castillo de la mujer. No hay duda de que el castillo existió en el lugar dónde hoy se encuentra la iglesia, pues en su reciente reconstrucción aparecieron rstos de un cementerio árabe.

En 1485 pasa a manos cristianas, al efectuarse la Reconquista de Ronda por los Reyes Católicos, siendo su término inocrporado al de esta ciudad pasando a denominarse "Lugar de XIMERA de LÍBAR".

Iglesia de Jimera de Libar

De todo este pasado, Jimera de Libar guarda una gastronomía típica caracterizada por los cocidos, las migas, las tortillas de tagarninas o espárragos trigueros, las sopas de vinagre, el "malcocinao", todo acompañado por postres como la miel de romero sobre hojuelas, los roscos de vino, roscones, huevos "nevaos", suspiros y madalenas.
No nos olvidaremos de las bebidas típicas, encabezadas por la zarzaparrilla y la mistela.

Como artesanía típica de la población destacan los trabajos en canastos de mimbre, varetas de olivo y caña, cestos y escobas de palma, las alpargatas de pita, los cuencos y cucharas de madera, etc...